El último sitio en el que me esperaba que me pasará algo así es en La Laguna, para ser exacto en la calle de los bares.
Estábamos tan alegremente mi amigo L. y yo cuando nos llegan unos kinkis (coyos, canis,etc…) a decirnos “que con estos pelos no nos dábamos a respetar” la verdad que siempre me han venido personajes de este tipo, sobre todo en mi época de la secundaria obligatoria (ESO), pero al fin y al cabo esa gente ahora me saluda por la calle y me defienden si alguno de sus amigos se sobrepasa conmigo.
Pero evidentemente esto ni esto es el instituto ni es mi isla natal. Pensaba que había sido algo pasajero que se aburrían y punto; cuando a los cinco minutos de eso me los veo a tres de estos individuos fajándose (peleándose) entre ellos, lo cual era una señal bastante clara de que debíamos ahuecar el ala.
Sobre las cuatro de la mañana aproximadas nos viene este individuo con pantalones blancos y una gorra que ponía CHICAGO; el caso es que viene y me empieza a meter la mano en los bolsillos y no para meterme mano justamente.
Me pide la cartera y yo que me quedo WTF (Pero que coño) y no sé normalmente ante eso actúo ignorando y me voy caminando pero a los diez metros me viene me agarra y me dice que tiene una navaja; y eso ya son palabras mayores.
Ante ese clima tan tenso no sé me ocurrió otra cosa que decirle:
–Vale, quédate con la cartera, pero déjame el DNI que después es un follón sacar uno nuevo.
Una línea que parece sacada de una película de Woody Allen pero que no lo fue. Me saca la cartera; me tira el DNI y un par de facturas que llevaba en la cartera, me quita los dos euros que tenía en la cartera y me pregunta que si tengo más dinero y yo no tenía (y aunque lo tuviera…) y me dice que vaya con él al banco para sacar pasta, pero ni idea de donde está el cajero (y aunque lo supiera…).
El caso es que en ese momento se le cruzan los cables y viendo que no podía sacar nada más de mi persona fue a por mi amigo, al que le sacó la riñonera de un tirón. No contento con “simplemente” robarle la riñonera esta “persona” le da un puñetazo en toda la cara y acto seguido le dio una patada en la cara con lo que se cayó al suelo y se quedó noqueado e inconsciente por unos minutos.
Llamé al 112 para pedir ayuda les comenté la situación y vino una ambulancia a los diez minutos para decirle que se pusiera hielo o que fuera al centro de salud si quería.
Vimos una patrulla de la policía nacional a los veinte minutos del incidente (a buenas horas, mangas verdes). Total que… estoy indignado, ya no tanto por la perdida económica (más de mi amigo que mía) sino por la inseguridad que crea un episodio de estos.
No se supone que en la calle Doctor Zamenhof y paralelas (también conocidas como el cuadrilátero de La Laguna) hay cámaras de seguridad para controlar que no sucedan cosas de esas (¿acaso los encargados estaban viendo Teidevisión?; que tenemos un cuerpo de policía local, nacional y a la benemérita para protegernos y no olvidar a la Unipol…
Hace unas semanas estuve en Gran Canaria y la zona de fiesta del puerto no me crea inseguridad, me contaban que antes si era un sitio conflictivo, pero al plantarles una comisaría en la plaza de Santa Catalina y demás medidas no es tan así, alguna persona pidiendo pero nada fuera de lo “normal”, yo salgo por el Paraninfo en Las Palmas y fuera hay patrullas de la policía fuera ya que esa zona es un punto caliente (no solamente por el Paraninfo).
Ni que la zona de fiesta de La Laguna fuera gigante… que les cuesta tener una patrulla dando vueltas por esa zona. Sinceramente no me dan ganas de poner la denuncia, porque total para que va a servir… todo va a seguir igual, ya comprendo porque la gente no va a votar.










