El curso pasado cuando me fui a estudiar a Salamanca descubrí el mundo de la comedia, un mundo que antes de irme a la península se limitaba a ver a Manolo Vieira y Paramount Comedy, pero en Salamanca pude ir a unos cuantos bares con actuaciones de cómicos; aunque para ser francos no fui a tantas.
En noviembre de 2006 fui a ver a Ignatius Farray, que lo conocía de Paramount y de una vez que actuó en la canaria, quedamos en vernos la siguiente vez que viniera a Salamanca y así fue.
Cuatro meses después quedamos para echarnos algo y hablar. Ignatius me habló de un pub en Madrid donde hacían noches de micrófono abierto para probar textos y le dije que había preparado un monologo para una práctica de una asignatura (comunicación interpersonal) y me dijo que cuando fuera a Madrid me acercará y lo intentará que tenía buenas historias para hacer un monologo.
Pasaron unos tres meses y pico después de esa conversación hasta que fui a Madrid (de camino de vuelta a casa tras acabar el curso) y me puse delante del micro y la verdad que para ser la primera vez, algo salió.
Tengo un poco temblorosa la voz ya que estaba un poco nervioso y encima mi acento canario cerrado, a pesar de haber estado un curso entero en la península, hace un poco incomprensible en algunos (pocos) momentos de la actuación.
Para alegría de unos (y pavor de otros) estoy terminando un texto nuevo un poco más largo y preparado que el del vídeo de encima que espero poder probar en las próximas semanas.