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Ser Español y la Working Holiday Visa en Australia y Nueva Zelanda no son cosas compatibles.

Hace un tiempo tuve la idea de tener un año sabático en las antípodas; algo un poco “de color de rosa” pero después de tener contactos con muchos extranjeros en mi primer año en Salamanca.

Mis dos opciones eran Nueva Zelanda y Australia, para las dos tenía el mismo problema (el visado).

Como no soy hijo de millonario me tendría que buscar los garbanzos en cierta medida para poder permitirme esa aventura y eso con un visado de turista de tres meses no lo podía realizar.

La working holiday visa es un visado que se expide a una serie de países con acuerdos bilaterales que permite a los jóvenes de entre 18-30 años vivir un año en un país (p.e Nueva Zelanda) durante un año con posibilidad a renovar por otro año si no me falla la memoria.
No es un visado de trabajo para emigrar a otro país sino más bien para compaginar en ese tiempo las vacaciones con el trabajo para poderte autofinanciar.

La verdad es que he perdido la esperanza con ese tema ya que han pasado un par de años, al parecer ahora España ya tiene acuerdo de Working Holiday Visa con Canadá por lo que he leído.

El fin de semana pasando viendo las mesas del política 2.0 me planteé que podría mandar un mail a los congresistas de la comisión de exteriores preguntando por el tema.

Se supone que los diputados nos representan en el Parlamento y decidí volver a mandar este mail que hice en 2008 por de Australia a los diputados de esta nueva legislatura preguntando por Nueva Zelanda.

Estimados/as congresistas:

Espero que la direcciones de correo que me da la web del congreso funcione y me puedan responderme a mi cuestión.

Mi caso es el caso de muchos jóvenes Españoles que nos vemos tentados por la posibilidad de cambiar un año de aires y que animados (en mi caso particular) por amigos extranjeros que me comentan que hay un visado especial de un año para jóvenes que permite residir y trabajar en Australia. El problema es que el gobierno de España no ha firmado este acuerdo mientras que muchos países de la unión lo han firmado (Bélgica, Dinamarca, Estonia, Finlandia, Francia, Alemania, Reino Unido, Irlanda, Italia, Malta, Holanda, Suecia o Chipre) lo tienen.

Llevo más de un año pendiente de este asunto; recientemente llamé a la embajada neozelandesa en Madrid ya que en su sitio web comentaban estar pendientes de la pagina web. En la oficina de visados me comentaron cual era el problema porque que no se ha llegado a un acuerdo en los últimos seis años y parece ser que irá para rato.

España no ha llegado al acuerdo ya que según ellos el ministerios de asuntos exteriores no ha movido ficha y que ellos ofrecen el doble de tiempo de visado que los españoles y que esas condiciones no se equiparan.

Nueva Zelanda queda un tanto lejos, dudo mucho que se produzca un flujo migratorio masivo tanto en un sentido como en el otro; por ello he decidido mandar este correo a los miembros de la comisión de asuntos exteriores, con la esperanza de que alguna me pueda aclarar algo de esta situación; ya sé que sólo soy un ciudadano anónimo que simplemente manda unos correos electrónicos a unos congresistas, pero a mi mis padres me inculcaron los valores de la democracia y el pensamiento de que los políticos están para ayudar al pueblo. Y claramente que esto no es una cuestión de estado pues esto no afectará ni a un par de millares de Españoles con la misma inquietud que tengo yo, pero que bonito sería poder hacer posible ese cambio en ese supuesto millar de personas, algo que marque una diferencia.

He recibido dos respuestas de momento:

la primera del diputado Junan Moscoso del Prado que me comenta que lo ha reenviado al gabinete de asuntos exteriores (del gobierno supongo)

y la segunda de Francisco Quesada (asesor del partido popular en el congreso) que me ha respondido lo siguiente:

Estimado Carlos.

Me llamo Francisco Quesada y trabajo en la asesoría el Grupo Parlamentario Popular.

En primer lugar, muchas gracias por tu correo. El haberlo escrito y enviado a los diputados nacionales demuestra una gran iniciativa e inquietud por tu parte.

Voy a remitir tu correo a la asesora en temas de exteriores para que, tras hablar con los diputados que componen la comisión de exteriores del Grupo Parlamentario Popular, el problema que nos planteas pueda ser objeto de alguna iniciativa parlamentaria (Proposición No de Ley, moción o preguntas con respuestas oral o escrita).

Si te parece, te mantengo informado de todo lo que vaya surgiendo a raíz de tu correo.

Le respondí al correo y le pedí permiso para citarlo en el post ya que me parecía interesante haber recibido una respuesta tan satisfactoria.

Le pregunté un par de cuestiones más y esto fue lo que me respondió:

Estimado Carlos.

Ya he remitido tu correo a la asesora de exterior del Grupo Parlamentario que, además, conoce muy de cerca el asunto dado que su hermana también tuvo problemas con este visado en Australia.

En cuanto a tu pregunta sobre cuándo saldrá la proposición, no sabría responderte. En primer lugar habría que ver bajo qué iniciativa encajaría mejor (yo pienso que lo mejor sería una proposición no de ley pero vamos a ver qué piensan los de exteriores). Los plazos varían dependiendo de la iniciativa finalmente elegida.

De todas formas, te adelanto que la “maquinaria parlamentaria” es lenta. Si te refieres al presente periodo de sesiones (que acaba en junio), la respuesta es que no estará lista, creo que ni siquiera para el siguiente (diciembre de 2009). Seguramente para el primer periodo de sesiones de 2010.

Por supuesto que puedes copiar mi correo en tu blog. Lo que sí te pido a cambio es que me la dirección web para que pueda seguir un poco tus opiniones y las de los demás en este tema.

Un saludo,

Francisco Quesada Benavente

Asesor del Grupo Parlamentario Popular

Congreso de los Diputados

Espero que esto pueda llegar a buen puerto antes que cumpla los treinta.

PD: Acabo de recibir un mail de la embajada de Australia y la situación sigue como siempre.

La edad tiene fecha de caducidad

El año de mis veinte años está apunto de expirar. Antes los cumpleaños por algún motivo molaban, un mes antes ya solía decir que tenía el año de más ya que por algún extraño motivo me resultaba “cool”.

Pero de hace unos años la idea de hacerme “viejo” ya no me agrada tanto. Si bien está del carajo separarse de la pubertad con su acné y sus cosas de la edad. La verdad es que echo eso de menos. Un tiempo cuyo máxima preocupación era esperar al viernes por la tarde para jugar a los videojuegos con mis amigos, por aquel entonces ni siquiera salía de marcha, pero el tiempo tiene que pasar ya que no queda otro remedio.

Mirando la vista atrás el año de mis veinte años no es que fuera malo pero pudo haber sido mejor (para que nos vamos a engañar).

Miami (aunque fue un mes antes de mi cumpleaños), aquel viaje de cumpleaños que era para un fin de semana y se quedo en 17 días entre Tenerife y Gran Canaria, el barco del amor nacionalista en el que casi me vuelvo Paulinista con tanta propaganda de coalición canaria, un verano sumamente etílico, la vuelta a Salamanca después de mi mal llamado “año sabático” o las dos escapadas a Mallorca y Londres.

Pero al año de mis veinte años le ha faltado sal, chispa, gracia, garbo. Si se supone que estos son los mejores años de mi vida guardame un cachorro como diríamos en mi isla.

Y mi nuevo año, el de los veintiún años, se presenta no mucho mejor que el anterior con una larga lista de dudas e interrogantes tanto a nivel personal como a nivel general.

Cada vez que leo la prensa o veo la tele o escucho la radio oigo hablar de la crisis siempre me acuerdo del videojuego time crisis supongo que es una mera relación de palabras. El mundo se va a la mierda al parecer; no me he parado a leer mucho todo estas movidas de que en el 2012 se va a acabar el mundo pero es como si lo pareciese pero sobre este tema escribiré un post más adelante.

Intentar escribir una novela de ciencia ficción, terminar el guión de “Last summer” de una vez, vivir la vida y mejorar como “creador” creo que pueden que sean mis objetivos para las próximas cincuenta y tres semanas, aunque dudo que todas estas cosas me lleven tan poco tiempo.

Leeré esto dentro de un año y me riere o no (a lo mejor estoy muerto, caput, a dos metros bajo tierra, en el nicho…) pero lo más seguro que 2009 sea igual de monótono que lo fue 2008.

Espero que las tres semanas de vacaciones que tengo por delante a partir del jueves me sirvan para enfocar las cosas desde otro ángulo.